




Hotel Boutique Natka
Habitaciones con encanto a 1,5 kilómetros del puerto
Sobre este hotel
Hotel Boutique Natka está a 1,5 km tanto del acuario de Rovinj como del puerto, lo bastante cerca para un paseo fácil o un corto trayecto en bicicleta gratuita. Las habitaciones cuentan con televisor de pantalla plana, salón con sofá y minibar, con baños privados equipados con albornoces, zapatillas y artículos de aseo gratuitos, y una terraza soleada con jardín dan un espacio exterior real más allá de las habitaciones. El restaurante y el bar propios evitan un paseo hasta el casco antiguo para cenar, y la calle Carera, la arteria peatonal de Rovinj, queda 1,5 km más allá para quien quiera la experiencia completa del centro histórico. El aparcamiento gratuito conviene a quienes lleguen en coche desde el aeropuerto de Pula, a 29 km al sur.
- Habitaciones con encanto
- Restaurante propio
- Alquiler de bicicleta gratuito
- Aparcamiento gratuito
Nuestra opinión
El Hotel Boutique Natka es un hotel boutique de cuatro estrellas a 1,5 km del acuario de Rovinj y del puerto deportivo, con restaurante y bar. Las habitaciones tienen aire acondicionado, minibar, caja fuerte y zona de estar con sofá, y las bicicletas gratuitas y el aparcamiento facilitan moverse entre la costa y la ciudad. Una nota de 8,6 sobre 291 opiniones lo respalda. Lo reservaría para viajeros con coche que prefieren una base más tranquila fuera del casco antiguo.
- ✓Usa las bicicletas gratuitas para ir al acuario y al puerto en vez de conducir
- ✓Reserva una habitación con vistas al jardín para una noche más tranquila que las que dan a la calle
- ✓Cena al menos una vez en el restaurante propio, así te ahorras el trayecto en bicicleta de vuelta por la noche
Por qué nos gusta
- Bicicletas gratuitas hacia el puerto y el acuario
- Restaurante y bar propios
- Terraza soleada y jardín
- Aparcamiento gratuito propio
Por qué encanta a los viajerosLas bicicletas convierten 1,5 km en cinco minutos de trayecto, y eso cambia toda la percepción de la estancia: el acuario y el puerto se convierten en una salida fácil en lugar de una expedición. El restaurante propio cubre la mayoría de las noches sin necesidad del casco antiguo, y la terraza del jardín ofrece un rincón tranquilo para terminar el día. Las habitaciones son cómodas sin ser enormes, acorde con el formato con encanto.