




Angelo d'Oro Heritage Hotel
Un antiguo palacio episcopal con logia sobre los tejados del casco antiguo
Sobre este hotel
Angelo d'Oro ocupa un antiguo palacio episcopal que data del siglo XVII, su fachada veneciana de postigos verdes instalada en pleno centro peatonal histórico de Rovinj. En el interior, los techos abovedados y la piedra vista crean espacios íntimos para comer y relajarse, y una diminuta logia en la azotea se eleva sobre los tejados vecinos ofreciendo una vista que pocas otras direcciones del casco antiguo pueden igualar. Las habitaciones ofrecen vistas a jardín, calle o mar según su posición en el edificio, todas con aire acondicionado y Wi-Fi gratis en todo el hotel. El entorno peatonal significa que el hotel solo se alcanza a pie, lo que contribuye a la calma del centro histórico sin coches una vez que se marchan los visitantes de día.
- Edificio patrimonial del siglo XVII
- Logia en la azotea
- Entorno peatonal del casco antiguo
- Aire acondicionado en todo el hotel
Nuestra opinión
El Angelo d'Oro Heritage Hotel convierte un antiguo palacio episcopal del siglo XVII en un hotel boutique en el centro histórico peatonal de Rovinj, con techos abovedados, piedra vista y una logia en la azotea sobre el casco antiguo. Las habitaciones tienen aire acondicionado y vistas al jardín, a la calle o al mar, y una nota de 9,3 sobre 902 opiniones lo respalda. Lo reservaría para parejas que quieren la historia en la puerta. Se llega a pie por las calles antiguas, y no figura piscina.
- ✓Sube a la logia de la azotea al atardecer, es la mejor vista que ofrece el hotel
- ✓Reserva una habitación con vistas al mar si la vista importa más que el tamaño, son más pequeñas pero dan al agua
- ✓Viaja ligero de equipaje, las calles solo peatonales significan llevar las maletas el último tramo
Por qué nos gusta
- Un auténtico palacio episcopal del siglo XVII
- Logia en la azotea sobre los tejados del casco antiguo
- Techos abovedados y piedra vista por todas partes
- Habitaciones con vistas a jardín, calle o mar
Por qué encanta a los viajerosLa logia de la azotea es el tipo de detalle que redefine toda la estancia: una subida estrecha desde los pasillos de piedra desemboca en una vista sobre los tejados del casco antiguo que ninguna foto capta del todo. Las habitaciones mantienen las proporciones originales del edificio, lo que significa encanto más que espacio, y las opciones con vistas al mar merecen pedirse expresamente. El entorno solo peatonal en el último tramo obliga a llevar el equipaje a mano, un pequeño precio por despertarse en un palacio de 400 años.