




Hotel Narona
Sobre este hotel
Las habitaciones del Hotel Narona miran al lago o al jardín, una distinción poco común en una ciudad donde la mayoría de hoteles da a la calle, y las televisiones de pantalla plana y los escritorios mantienen las habitaciones prácticas para estancias más largas. La carta mediterránea y local del restaurante propio resulta más ligera que la cocina croata más pesada de otros puntos de la ciudad, y el bar se encarga del resto de la noche. Un traslado gratuito al aeropuerto distingue a esta propiedad para viajeros que llegan en avión en vez de en coche, y el mostrador de excursiones puede organizar salidas hacia el delta o la frontera. Se admiten mascotas en todo el hotel, y la recepción 24 horas cubre las llegadas tardías sin complicaciones. Las actividades de esquí figuran entre los servicios disponibles, más una curiosidad que un atractivo real a esta distancia de cualquier estación.