




Hotel Narenta
Hotel con jardín, restaurante italo-croata y música en vivo
Sobre este hotel
El restaurante del Hotel Narenta es el punto fuerte, con platos italianos y croatas desde el brunch hasta la cena, pasando por los cócteles, y música en vivo que convierte algunas noches en algo más que una simple cena de hotel. El jardín, la terraza y el pequeño colmado dan a la propiedad un carácter autosuficiente, útil las noches en que nadie quiere volver caminando al centro. Las habitaciones familiares incluyen aire acondicionado, escritorio y armario, pensadas para varias noches y no una simple parada. El aparcamiento privado gratuito importa en una ciudad pensada para el coche, orientada hacia la frontera bosnia, y hay habitaciones para no fumadores disponibles si se piden explícitamente. El ritmo general favorece una cena tranquila sentados frente a un bocado rápido antes de dormir.
- Restaurante italo-croata
- Noches de música en vivo
- Jardín y terraza
- Aparcamiento privado gratuito
Nuestra opinión
El Hotel Narenta es un hotel familiar en Metković con un restaurante moderno de cocina italiana y croata, jardín, terraza y cafetería. Las habitaciones tienen aire acondicionado, baño privado, wifi y armario, y el aparcamiento privado gratuito sirve a quien llega en coche para recorrer el delta del Neretva o cruzar la frontera. Una nota de 8,5 sobre 491 opiniones lo respalda. Lo reservaría como base práctica para viajar en coche; no figuran piscina ni spa.
- ✓Reserva mesa para cenar aunque no te quedes varias noches, la carta italo-croata merece organizar la velada en torno a ella
- ✓Pregunta por el programa de música en vivo antes de elegir una habitación junto a la terraza si quieres acostarte pronto
- ✓Usa el aparcamiento privado gratuito en vez de buscar sitio en las calles del centro
Por qué nos gusta
- Restaurante italo-croata con música en vivo
- Jardín y terraza para cenar por la noche
- Aparcamiento privado gratuito en el hotel
- Habitaciones para no fumadores bajo petición
Por qué encanta a los viajerosUna pareja que viaje con hijos mayores probablemente pasaría más tiempo en el restaurante que en la habitación: la carta italo-croata llega a cenas de verdad en vez de platos rápidos, y la terraza es un punto natural para sentarse tras conducir desde la frontera bosnia. El jardín da a los niños espacio para moverse entre plato y plato. Quien busque silencio total debería preguntar antes por las noches de música en vivo, ya que la terraza es donde se concentra el ambiente nocturno.