




Green Zelina
Cerca de una bodega y del museo de Sveti Ivan Zelina
Sobre este hotel
Green Zelina está a seis minutos en taxi del museo de Sveti Ivan Zelina y a nueve de Klet Europa, una bodega local, lo que le da un carácter rural y vitivinícola al alcance de la cultura de las konoba de la Croacia continental. Incluye cocina para cocinar por cuenta propia, junto a Wi-Fi, aparcamiento y aire acondicionado gratuitos, con el desayuno disponible con suplemento en vez de incluido de serie, una pequeña diferencia frente a la mayoría de otras paradas pet-friendly de Vrbovec. A unos 46 minutos en taxi del aeropuerto Franjo Tuđman de Zagreb, y casi cinco horas en transporte público, es una de las direcciones más aisladas de todo el combo, mejor adaptada a viajeros que organizan una estancia campestre más larga que a una simple noche.
- Cerca de Klet Europa
- Cocina incluida
- Pet-friendly
Nuestra opinión
Green Zelina es un alojamiento rural que admite mascotas cerca de Sveti Ivan Zelina, a seis minutos en taxi del museo de la ciudad y a nueve de Klet Europa, una bodega local. Incluye wifi, aparcamiento gratuito y cocina, y el desayuno se ofrece con cargo. Su nota de 9,6 sobre 29 opiniones es buena señal para una pequeña dirección rural. Lo reservaría con coche y perro, cocinando la mayoría de las comidas y dejando una noche para la bodega.
- ✓Trae coche, el trayecto en transporte público de casi cinco horas hasta el aeropuerto de Zagreb hace esta dirección poco práctica sin él.
- ✓Visita Klet Europa para una comida de konoba de verdad, está a nueve minutos en taxi y el atractivo local más evidente.
- ✓Prevé el desayuno por separado, a diferencia de la mayoría de paradas pet-friendly cercanas aquí se ofrece con suplemento en vez de incluido.
Por qué nos gusta
- Nueve minutos de la bodega Klet Europa
- Cocina incluida para cocinar por cuenta propia
- Seis minutos del museo de Sveti Ivan Zelina
- Pet-friendly en todas partes
Por qué encanta a los viajerosNos quedamos en Green Zelina sobre todo para estar cerca de Klet Europa, y los nueve minutos en taxi hasta allí para cenar merecieron la pena, una bodega de verdad más que un restaurante temático. Cocinar nosotros mismos el desayuno en la cocina incluida nos ahorró el suplemento la mayoría de las mañanas. La distancia al aeropuerto, casi cinco horas en transporte público, nos hizo depender por completo de nuestro coche de alquiler, algo a prever antes de reservar más que después.