




Maistra Select Island Hotel Katarina
Un viejo castillo integrado en el hotel, frente al casco antiguo de Rovinj
Sobre este hotel
Hotel Katarina ocupa su propia isla justo frente al núcleo histórico de Rovinj, la segunda más grande del archipiélago de Rovinj, y destaca por los restos históricos de un viejo castillo integrado en el propio hotel, que le da un toque austrohúngaro. Vegetación mediterránea, paseos y parques del siglo XIX rodean la propiedad, con vistas a la ciudad, al parque forestal de Zlatni Rt y al resto del archipiélago desde varios puntos. Dos restaurantes cubren la restauración, y las habitaciones tienen balcón, baño privado y vistas al jardín. Las actividades van del aeróbic a la música en directo, pasando por visitas guiadas, tenis y deportes acuáticos, con personal de animación para el programa de la temporada, y una terraza frente al mar con espacio de balcón y solárium completa el lado exterior.
- Entorno en isla propia
- Restos de un castillo histórico
- Dos restaurantes
- Programa de animación
Nuestra opinión
Conviene a familias que buscan una estancia insular con verdadero carácter histórico, el viejo castillo sigue siendo una diferencia real frente a los hoteles más recientes del paseo marítimo continental. Mirar de frente al casco antiguo justifica por sí solo la travesía en barco. Los viajeros que quieran salir de su habitación directamente a las calles del continente de Rovinj deberían reservar allí, ya que esta dirección se define por su entorno insular.
- ✓Camina por los senderos de los parques del siglo XIX de la isla para disfrutar de la vista hacia el casco antiguo de Rovinj
- ✓Reserva una habitación con vistas al jardín si la historia del castillo importa más que las vistas al mar
- ✓Únete a la visita guiada del programa de animación para conocer el trasfondo austrohúngaro del castillo
Por qué nos gusta
- Castillo histórico integrado en el hotel
- Vistas directas al casco antiguo de Rovinj
- Dos restaurantes propios
- Jardines mediterráneos y parques del siglo XIX
Por qué encanta a los viajerosEl viejo castillo integrado en el hotel es el tipo de detalle que hace que una estancia insular se sienta realmente distinta a un hotel de playa continental, y la vista hacia el casco antiguo de Rovinj a través del agua es difícil de superar al atardecer. Los senderos de los parques del siglo XIX ofrecen un contrapunto tranquilo al programa de actividades de la terraza frente al mar, y tener dos restaurantes propios hace que la cena no dependa del último barco.