




Hotel Saint Hildegard
Sobre este hotel
El acceso directo a la playa y una zona de playa privada marcan la base aquí, respaldados por una piscina infinita cuyo borde se funde con el mar más allá, dando a los huéspedes una elección genuina entre arena y piscina sin que ninguna de las dos se sienta como una segunda opción. Una terraza soleada y un jardín frondoso enmarcan la zona de la piscina, mientras que las habitaciones incluyen aire acondicionado con balcones que alternan entre vista a la piscina y al mar según la categoría, además de minibar y aislamiento acústico para dormir mejor. Las habitaciones familiares se suman a las configuraciones estándar, y el restaurante familiar sirve cocina mediterránea pensada para distintas edades y apetitos en lugar de un único estilo de carta fijo. El aislamiento acústico ayuda a garantizar noches tranquilas al margen del ruido de la piscina abajo.