




Hotel Milenij
Cocina regional servida en terraza en la riviera
Sobre este hotel
Hotel Milenij se encuentra a lo largo de la riviera de Makarska, en la propia ciudad costera, con habitaciones climatizadas y balcón con vistas al jardín o al mar Adriático, mobiliario moderno y wifi gratis en todas partes. Cada habitación incluye televisión por satélite de pantalla plana, caja fuerte y minibar, con un baño privado contemporáneo. El restaurante sirve cocina regional en el comedor o en la terraza, y el desayuno puede tomarse en la terraza o con total intimidad en la habitación. La recepción, abierta las 24 horas, organiza excursiones, actividades deportivas y culturales, además de alquiler de coches, hay servicio de lavandería bajo petición, y se ofrece parking seguro en el propio hotel con suplemento para quien llegue en coche.
- Habitaciones con balcón
- Excursiones organizadas por recepción
- Parking seguro
Nuestra opinión
El Hotel Milenij es un cuatro estrellas de la Riviera de Makarska con habitaciones climatizadas cuyos balcones dan al jardín o al Adriático, con una nota de 9,0 sobre 595 opiniones. El restaurante sirve cocina regional en el comedor o en la terraza, y la recepción 24 horas organiza excursiones y alquiler de coches, con aparcamiento vigilado. Pediría un balcón hacia el mar y usaría la recepción para planear salidas a las islas. No figuran piscina ni spa.
- ✓Pide en recepción las reservas de excursiones desde el principio de la estancia, gestionan directamente una amplia gama de actividades locales.
- ✓Pide un balcón con vistas al mar en lugar de al jardín si el panorama sobre el Adriático importa en tu estancia.
- ✓Toma al menos un desayuno en la terraza en lugar de en la habitación, la cocina regional se disfruta bien al aire libre.
Por qué nos gusta
- Balcones con vistas al mar o al jardín
- Recepción 24h que organiza excursiones
- Parking seguro en el hotel
- Restaurante de cocina regional
Por qué encanta a los viajerosEl balcón frente al Adriático se convirtió en nuestro ritual matinal, café allí antes de decidir qué excursión reservar a través de la siempre disponible recepción. El restaurante regional sirvió platos sólidos y sin pretensiones durante toda la estancia, y tener parking seguro en el hotel nos quitó una preocupación que teníamos al llegar en coche desde el interior para la semana.