




Heritage Hotel Porin Makarska
Un antiguo palacio, a 500 metros del ferry
Sobre este hotel
Situado directamente en el paseo Riva, este antiguo palacio noble se encuentra en el centro de Makarska, a solo cinco minutos a pie de la playa, con bar de cócteles y terraza nocturna para los huéspedes que quieran disfrutar de la historia del edificio en lugar de solo atravesarla. Todas las habitaciones y suites climatizadas incluyen televisión, minibar y escritorio, cada una con baño privado y secador de pelo. El desayuno bufé incluye pan casero y fruta fresca, y el servicio de habitaciones y la tintorería pueden organizarse en recepción. El puerto de ferris de Makarska, con conexiones frecuentes a Brač, queda a 500 metros, y el parque natural del Biokovo ofrece senderismo a unos veinte minutos en coche.
- Viajeros amantes de la historia
- Excursiones a las islas en ferry
- Estancia céntrica y caminable
Nuestra opinión
El Heritage Hotel Porin Makarska ocupa un antiguo palacio noble en plena Riva, en el centro de Makarska, a cinco minutos a pie de la playa. Las habitaciones y suites climatizadas tienen minibar y escritorio, y el puerto de ferris de Makarska, con líneas a Brač, está a 500 metros, lo que facilita las excursiones a la isla. Una nota de 9,5 sobre 687 opiniones lo respalda. Lo reservaría por la historia y una base para moverse a pie; no figura piscina.
- ✓Ajusta tu salida al horario del ferry si hay prevista una excursión a Brač, los 500 metros hacen fácil el paseo en ambos sentidos.
- ✓Siéntate en la terraza nocturna al menos una vez, es el mejor mirador para el ambiente nocturno del Riva.
- ✓Reserva el desayuno pronto si planeas una ruta al Biokovo, el pan casero merece comerse antes de un día largo fuera.
Por qué nos gusta
- Antiguo palacio noble en el Riva
- 500 metros del puerto de ferris de Makarska
- Cinco minutos a pie de la playa
- Terraza nocturna y bar de cócteles
Por qué encanta a los viajerosDormir en un verdadero antiguo palacio en el Riva hizo que toda la estancia se sintiera distinta de un hotel clásico, sobre todo con la terraza nocturna como lugar para cerrar cada velada. Los 500 metros hasta el puerto de ferris nos permitieron tomar una travesía matinal a Brač sin apenas organización, y el pan casero del desayuno se convirtió en algo que esperábamos cada mañana antes de salir.